Los cambios del RGPD para las empresas

29 May 2018
Samuel Díaz de Marqués
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Desde el 25 de mayo, hemos sido práctiamente espameados por las nuevas condiciones y política de privacidad adaptadas al RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Además, este nuevo reglamento afecta no solo a Logroño, Pamplona o Bilbao, se trata de una nueva legislación de ámbito europeo que, además, también tendrán que cumplir aquellas empresas que operen con datos de usuarios de esta región.

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¿Qué cambia con el RGPD en las empresas?

Muchas de las empresas con las que trabajamos se han visto un tanto agobiadas por el nuevo reglamento de protección de datos, la realidad es que el mayor cambio que solicitan las autoridades legislativas es un cambio en la actitud de las empresas respecto al tratamiento de la información de sus usuarios y clientes. Mientras la LOPD planteaba un escenario en el que el trabajo conforme a la privacidad era reactivo; es decir, las empresas se adaptaban a los procesos estipulados en la ley para la gestión de la privacidad; ahora, las empresas deben ser proactivas, trabajar hacia una mayor transparencia y compromiso para con los datos que gestionan.

Uno de los mayores cambios a nivel de ejecución y el responsable de que hayamos (y vayamos a seguir recibiendo) correos electrónicos solicitando la aceptación de las concidiones de privacidad, es la necesidad de que el consentimiento de uso de los datos de los usuarios y clientes sea libre, específico, informado e inequívoco.

Se acabaron los textos en clave legal que, o nadie leía o estaban escritos para que nadie los entendiera. Con el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) el usuario o cliente tiene que ser capaz de entender perfectamente el uso que se va a dar a sus datos y para qué la organización los necesita.

¿Por qué hemos recibido correos en los que hay que aceptar y correos con un enfoque solamente informativo conforme al RGPD?

Una de las dudas que más surgen como usuarios es por qué hay empresas que solicitan nuevamente la aceptación del tratamiento de datos y por qué otras únicamente informan de que ha habido un cambio con este tratamiento. Desde las empresas, surge también la duda de si su comunicación sobre el RGPD debe ser informativa o solicitar el consentimiento activo del usuario.

Ambos plantemientos son correctos y la opción depende del trabajo previo a la aplicación del RGPD que la organización haya realizado. Hay una cuestión que duele a los que aún no han puesto en marcha su nueva actitud proactiva conforme al tratamiento de datos; el RGPD es de hace dos años. Hay empresas que ya hicieron sus deberes y sus procesos de tratamiento de datos ya cumplían los principios antes del 25 de mayo.

La RGPD puede hacer que perdamos los contactos de tu newsletter

El mayor miedo de las organizaciones que tienen que aplicar el RGPD es el de perder los contactos de su base de datos. Que sus clientes o usuarios, decidan no dar su consentimiento libre, explícito, informado e inequívoco a través de acciones afirmativas. En este punto es neceario que también consideremos un cambio de paradigma y de pensamiento organizacional respecto al tratamiento de datos personales y pensemos en que el valor de nuestra base de datos será mayor cuando esté «limpia» y los usuarios y clientes sean más receptivos a recibir información que podamos enviarles.

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